Las cuentas de junio

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En un mes caben muchas cosas. Caben, por ejemplo, los más de tres mil visitantes únicos que ha recibido la web de nuestra revista; la alegría y el entusiasmo de quienes, al conocerla, han visto en ella algo de lo que le faltaba a nuestra pobre y tercermundista vida cultural en Honduras; y caben, también, como es normal, las objeciones. Lo que no es normal es que estas objeciones se deriven de cosas tan absurdas como, por ejemplo, la disparidad entre hombres y mujeres en el número de nuestras publicaciones, la elección de nuestros columnistas o la inconformidad con una crítica literaria.

Vamos por partes. Alguien llegó a decir que la participación femenina en la revista era nula. Sí, nula, es decir, ninguna mujer escribiendo en la revista. Así. Alguien más dijo que nuestro Tercer Mundo era un Tercer Mundo de machos, “como no podía ser de otra manera”. No somos nosotros de los que andamos sacando cuentas de este tipo. El asunto de cuántas Evas hay por cada Adán en el mundo le compete, suponemos, a ese sector del feminismo que ha perdido el norte, preocupado siempre, como es lógico, por la igualdad de género, de número, de los niveles globales de estupidez. Cuando decidimos crear esta revista lo hicimos pensando únicamente en la calidad de lo que publicaríamos. No podía ser de otro modo. ¿O sí? Pero vayamos a las cuentas, pues. De las 21 publicaciones con las que iniciamos el día lunes 4 de junio, 4 están firmadas por la redacción de la revista, 9 por hombres y 8 por mujeres. No parece un mal balance en cuestiones de género, después de todo. Por lo menos esas 8 publicaciones firmadas por mujeres están muy lejos de representar una “nulidad” o un “machismo abrumador”. Pero bueno, no podía esperarse nada distinto de quienes antes de saber, de conocer, de entender, sólo se permiten la sospecha y la majadería, ¿no?

Ese tipo de público, del que se pasa la vida contándole las costillas a Adán, representa un porcentaje significativo hasta el momento para esta revista. Lo hemos podido comprobar por los comentarios que nos llegan casi todos los días (sí, este mes ha estado algo agitado) y que no siempre son aprobados pues contienen insultos, más que simples objeciones. Pero ya lo habíamos previsto; de ahí que bautizáramos a esta revista Tercer Mundo, pues asumimos, desde el principio, nuestra inobjetable condición de revista tercermundista en un país tercermundista con un público mayoritariamente tercermundista.

Respecto a la escogencia de nuestros columnistas también ha habido “jaleo”. Al parecer lo que escribió uno de ellos, al menos, le ha sacado ronchas a más de alguno. Y en este apartado también ha salido a relucir el asunto de la igualdad de género: que por qué los cuatro columnistas son hombres. La respuesta es sencilla: ni siquiera nos hemos planteado ese “problema”. Y aquí insistiremos en el único criterio aplicable a estas decisiones: lo que publicamos responde únicamente a la calidad de su contenido.

El tercer asunto, ya lo dijimos, tiene que ver con una de las reseñas literarias publicadas. Aquí la cosa se ha puesto muy interesante: intolerantes acusándonos de intolerancia y eminencias de las letras, una de ellas, al parecer, formada en Islandia, dándonos lecciones de crítica literaria. Así. Ni más ni menos. El tercer mundo, pues.

Pero volvamos a lo importante. A partir de este mes, los contenidos de la revista serán publicados en bloques semanales todos los lunes, de manera que habrá actualización permanente. En julio, aparte de las cuatro columnas de opinión, traemos artículos firmados por Darwin Mendoza (sobre la trascendencia de la pintura en el arte contemporáneo desde la obra de Pilar Leciñena y Ezequiel Padilla) y Néstor Pérez (sobre la historia reciente de la literatura hondureña); dos entrevistas, una al pintor Santos Arzú Quioto y otra al escritor Julio Escoto; cuatro poemas del argentino Jorge Boccanera, que recientemente estuvo en Honduras, comentados por Sara Rolla; la reseña de cine de Masiel Turcios; las reseñas literarias a cargo de Hernán Antonio Bermúdez (Renata entre back-tunes, de Silvia González Carías); Allan Luna (Instrucciones para un taxidermista, de Josué R. Álvarez); Gabriela Martínez (El visitante y otros cuentos de terror, de Kalton Bruhl y Dennis Arita); Xavier Panchamé (Un árbol había en el Edén, de Juan Ramón Saravia); Hangy Mejía (Los últimos ladrones, de Luis Chávez); y Fabricio Estrada (Una despedida, de Samuel Trigueros); además de las noticias y las crónicas de eventos culturales firmadas por Juana Bautista e Ivonne Cruz sobre el video mapping de Gabriel Vallecillo en Salamanca, la pintura de Luis Landa en Viena, la Filarmónica Joven de Colombia en Tegucigalpa y el espectáculo aéreo durante la Feria Juniana de San Pedro Sula.

Será un mes muy entretenido éste. La final del Mundial de fútbol está cerca y nosotros estaremos disfrutando los goles pero también preparando el contenido para el mes que viene. Mientras tanto, ustedes encontrarán aquí algo de esa cultura hondureña que por supuesto ya existía pero que no estaba siendo mostrada por los medios de comunicación nacionales. La lectura crítica de nuestra cultura hondureña; ese es nuestro objetivo.

2 Comments
  1. Antonio Hércules says

    Me comparten el de la historia reciente de la literatura centroamericana? No lo encuentro.

    1. Tercer Mundo says

      Hola, Antonio. Ese artículo ya no está disponible. Lo sentimos.
      Saludos.

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