Noticias breves del mundo literario

0

El escritor argentino Patricio Pron ha ganado el Premio Alfaguara de este año con una novela titulada Mañana tendremos otros nombres. “La obra ganadora describe una relación de pareja en la que los protagonistas se llaman simplemente Él y Ella. Una relación viciada entre otras cosas por el uso de las nuevas tecnologías, con el móvil como parte integrante de su relación”, dice la nota de La Vanguardia. El jurado del premio ha dicho que esta novela es “un texto sutil y sabio que refleja las relaciones amorosas en la época contemporánea”. La obra compitió entre 767 originales, enviados principalmente desde España (313), Argentina (155), México (104), Colombia (93), Estados Unidos (41), Chile (31), Perú (19) y Uruguay (9).


Siguiendo con Patricio Pron, en La Nación lo entrevistaron con motivo de la obtención de este premio. Como ya sabemos, las redes sociales tienen un papel fundamental en la novela premiada. Al consultarle al respecto, el narrador argentino responde: “Cualquier persona que tenga los ojos abiertos en este momento tiene por fuerza una relación con las redes sociales. No tener una relación con las redes es también tener una relación. Poco importa si es bueno o malo tenerlas o no tenerlas, pero sí es algo que condiciona no solo las decisiones triviales, sino también a quién escogemos para compartir la vida. Estas decisiones se las cedemos a una empresa poseedora de un algoritmo, de la cual no sabemos nada y que crea una ilusión de falsa elección. Creo que la literatura ya tiene que hablar de eso y hacerse cargo de este tiempo. No creo que la literatura deba tener una función periodística, pero mis libros también pretenden ser contemporáneos”.


El libro de la semana en Babelia es Nada más real que un cuerpo, de Alexandria Marzano-Lesnevich. El crítico literario José María Guelbenzu lo presenta así: “Este libro no es una novela, no es una autoficción (salvo excepciones, una excusa para hablar de uno mismo con tapadera literaria), tampoco es una realidad novelada al estilo de Capote o Mailer. Es una pieza literaria distinta, singular, el relato de una obsesión: la de la autora, una abogada contraria a la pena de muerte, por la historia de un joven asesino pedófilo, Ricky Langley; una obsesión que se convertirá literariamente en fe de vida cuando el caso Langley se cruce en la mente de Alexandria Marzano-Lesnevich con su investigación sobre el asesino y con la historia de su propia familia”. Parece una propuesta interesante.


El escritor español Eduardo Lago acaba de publicar un libro sobre la literatura estadounidense titulado Walt Whitman ya no vive aquí (Sexto Piso) en el que, según El Universal, “descifra el ADN” de la literatura de EEUU. Al parecer, durante los últimos 40 años Lago conversó con autores como David Foster Wallace, Philip Roth, John Barth, Don DeLillo, Truman Capote, Tom Wolfe, John Updike o Norman Mailer y logró configurar un libro que constituye “un retrato literario de las ideas, costumbres y fobias de escritores que conforman lo que Lago llama Escuela de la dificultad”.


La argentina Claudia Piñeiro, autora de novelas como Las viudas de los jueves, Betibú o Elena sabe, fue entrevistada en El Periódico de Catalunya con motivo del Premio Carvalho que le ha otorgado el festival BCNegra de Barcelona. Una de las preguntas de la entrevista tiene que ver con la ética y la moral y la aparente imposibilidad de conciliar esos aspectos con la novela policial. Y ella responde: “Hay una gran diferencia entre la ética y la moral. Yo creo que la literatura tiene que ser inmoral. Y luego está la ética, ¿pero qué significa eso? ¿No mentirle al lector? ¿Hacer una literatura sincera? ¿O serlo respecto a lo que una está contando? En mi novela Las grietas de Jara hay un personaje que se da cuenta de que todo lo que le han dicho sobre el Estado de bienestar es mentira, que el capitalismo no le va a proteger pese a haberse portado bien. No sé si es ético pero me encanta que ese personaje se rebele y dé un paso en falso hacia la zona gris porque la literatura debe permitirse esas zonas grises”.

Leave A Reply

Your email address will not be published.