Marcos Carías: una voz mayor

0

Con la muerte de Marcos Carías Zapata Honduras pierde a uno de sus mejores narradores contemporáneos: una voz mayor que fue capaz de escribir con un lenguaje libre y de inusual riqueza. Poquísimos autores alcanzan la coherencia con que él supo manejar los presupuestos de su mundo imaginario. Incluso diría que el material narrativo de sus ficciones es acaso la más clara ilustración que brinda la literatura hondureña acerca de la aguda diferencia que trazara Coleridge entre imaginación y fantasía. Para él la fantasía era una cualidad subalterna que propiciaba la creación de hechos nuevos. La imaginación, en cambio, es aquella virtud del intelecto que permite hilar vínculos nuevos entre hechos ya establecidos. La primera procrea los “monstruos de la razón”. La segunda preside el nacimiento de la poesía y de la fábula.

El lector nunca hallará en la obra literaria de Marcos Carías el torrente desbordado de una fantasía extravagante. Desde los relatos agrupados en La ternura que esperaba (1970) hasta ese ejercicio de estilo que es la novela El ángel de la Bola de Oro (2009) la imaginación más bien coloniza un evento ocurrido o una situación existencial determinada; en seguida corroe (o desmantela) las verdades convenidas de la historia y propone una readecuación o un “arreglo” diferente de sus elementos.

Así, Marcos Carías teje y entreteje una trama de relaciones plausibles que conduce al lector del campo de lo aceptado y usual a lo insólito e insospechado. Crea, en el sentido genuino del término, sin tener que recurrir a engranajes que difuminen lo existente y desencarnen lo real.

En suma, a lo largo de su quehacer literario, contentivo de las novelas La memoria y sus consecuencias (1977) y Una función con móbiles y tentetiesos (1980), ambas obras maestras, logró configurar un orbe diferente, una realidad “otra”, alterna. Y quizá lo más notable sea ese aire de libertad que se respira en sus creaciones verbales. Un viento libertario las recorre y sacude: es el aliento de la utopía aunada al reino inagotable de la propia realidad.

Tegucigalpa, 26 de diciembre 2018

Portadas de Una función con móbiles y tentetiesos y La memoria y sus consecuencias.

Leave A Reply

Your email address will not be published.